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NO BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA

Martes 14 de noviembre

NO BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA
Lee Romanos 6:14. ¿De qué modo debemos entender este versículo?
¿Significa que los Diez Mandamientos ya no son obligatorios para nosotros?
Si ya no lo son, ¿por qué?
Romanos 6:14 es una de las declaraciones clave del libro de Romanos. Y a
menudo se la cita en el contexto de alguien que nos dice a los adventistas que el
día de reposo sabático ha sido abrogado.
Sin embargo, eso obviamente no es lo que quiere decir el versículo. Como
ya vimos, no es posible eliminar la Ley Moral y que el pecado siga siendo una
realidad, porque ¡la Ley Moral es lo que define el pecado! Si leyeras todo lo dicho
anteriormente en Romanos, incluso solo en el capítulo 6, sería difícil imaginarse
a Pablo anunciando, de repente, en medio de todo este análisis sobre la realidad
del pecado, que: “La Ley Moral (los Diez Mandamientos, que definen el pecado)
ha sido abolida”. Eso no tiene ningún sentido.
Pablo les está diciendo a los romanos que aquel que vive “bajo la ley” (es decir,
bajo la economía judía tal como se practicaba en su época, con todas sus normas y
reglamentos hechos por el hombre) estará gobernado por el pecado. En contraste,
la persona que vive bajo la gracia obtendrá la victoria sobre el pecado, porque la
Ley está escrita en su corazón y el Espíritu de Dios puede guiar sus pasos. Aceptar
a Jesucristo como el Mesías, ser justificado por él, bautizarse en su muerte, destruir
al “viejo hombre”, resucitar para “andar en vida nueva”, estas son las cosas que
destronarán al pecado de nuestra vida. Recuerda que este es el contexto en el que
aparece Romanos 6:14, el contexto de la promesa de la victoria sobre el pecado.
No deberíamos definir la frase “bajo la ley” en forma demasiado restrictiva.
La persona que supuestamente vive “bajo la gracia” pero desobedece la Ley de
Dios no hallará gracia, sino condenación. “Bajo la gracia” significa que, mediante
la gracia de Dios según la revelación de Jesús, se ha eliminado la condenación
que la Ley inevitablemente acarrea sobre los pecadores. Por ende, ahora libres de
esta condenación de muerte causada por la Ley, “andamos en vida nueva”, una
vida que se caracteriza y se manifiesta por el hecho de que, al morir al yo, ya no
somos esclavos del pecado.
¿De qué maneras has experimentado la realidad de una nueva vida en Cristo?
¿Qué evidencias tangibles puedes señalar que revelen lo que Cristo ha hecho en
ti? ¿De qué aspectos te niegas a desprenderte, y por qué deberías deshacerte
de ellos?

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