Una navidad en forma de avión

Antonio Llumbato.

Su inocencia de niño se refleja en una tierna mirada y una sonrisa sincera que se enmarca en su carita sucia. Antonio Llumbato es un niño de siete años y en su mente infantil, vive en un mundo perfecto con la protección de papá y el amor de mamá en una casa con paredes de barro entremezclado con carrizo y un techo de calamina.

Dice la Biblia que, “si tan solo fuésemos como niños, entraríamos en el reino de los cielos”. Y es que en la inocencia de los niños se esconde la pureza de un verdadero ser humano, la que nos hace ver a los demás como a nosotros mismos, sin diferencias.

Navidad, navidad, hoy es navidad. Es un día de alegría y felicidad”, se escucha desde un lugar donde están reunidas las familias y los niños. Antonio salta con entusiasmo y se divierte con un show infantil junto a otros niños que, al igual que él, viven en pobreza y sus padres no cuentan con los recursos suficientes para darles todo lo que quisieran.

Las risas se escuchan a carcajadas por todos lados. La pesadilla de haberlo perdido todo tras las fuertes inundaciones que afectaron el Perú, ya pasó. Hoy es navidad y es época de celebrar, de reír y de olvidar los malos ratos.

“Gracias por venir a visitarnos”, dice el pequeño mientras juega con un avión que recibió como regalo de Navidad. Ese regalo significa mucho para él, quizás, el único regalo que podrá tener en sus manos en ese año.

Las familias reciben víveres de primera necesidad y ropa. “Nuestro objetivo es que ellos se sientan felices y sonrían a pesar de las dificultades. Ellos pasan por un momento difícil”, expresa Olenka Barco, una de los organizadores de la campaña “Más amor en Navidad” en este lugar llamado Caserío Los Llontop, en Lambayeque, al norte del Perú.

Ha pasado un año desde que estas familias recibieron esta actividad de solidaridad, sin embargo, las ayudas continuaron durante el transcurso del año no solo con asistencia humanitaria, sino también con la enseñanza de la Biblia, a fin de que ellos puedan encontrar esperanza y fortaleza en Cristo.

El avión de Antonio escribió el inicio de una nueva historia en su vida y en la de su familia. Hoy, él y sus hermanos, están aprendiendo a amar a Jesús y sus padres están experimentando la confianza en Dios ante las adversidades de la vida.

La Navidad no solo es una época para el chocolate y el panetón; sino también es una oportunidad para compartir las bendiciones de Dios con los que menos tienen. Tal vez hoy sea esa ocasión de ayudar a escribir una nueva página en la vida de otros.

Que tus regalos sean siempre envueltos con amor y esperanza. ¿Qué forma le darás a esta Navidad? ¿Un juguete, una cena, una prenda de vestir? ¿O un amor desinteresado como el que recibimos de Dios? 

¡Feliz Navidad!

[Prensa NT Perú, Rosmery Sánchez Calleja]


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