Tus manos, una herramienta para hacer sonreír

La adrenalina es parte de ellos, la energía y el vigor son sus mejores aliados, la sonrisa, su mejor arma, sus manos, su mejor herramienta de trabajo y el amor el principal eje. ¿Suena ilógico?

Quizás sí, pero lo cierto es que estos elementos son importantes y que, sin ellos, el trabajo sería en vano. ¿De qué trabajo hablamos? De aquella labor que, poco a poco, se va ignorando en la sociedad: el servicio y amor al prójimo.

A diario caminamos por las calles y vemos a mucha gente que sufre: personas pidiendo limosna, niños vendiendo golosinas, ancianos abandonados, jóvenes inmersos en el alcohol y las drogas.

Cierto día caminaba por una calle poco transitada, cuando vi a un joven de unos 20 años que vestía ropas andrajosas y con ojos desorbitados, se acercaba directamente a mí. Como es natural, sentí miedo y tuve la idea que mejor sería correr para escapar, pero fingí ser fuerte y, en ese momento, aquél muchacho se detuvo delante de mí y me dijo: “Por favor, invítame un plato de comida”. Entonces, tuve dos opciones: juzgarlo o ayudarlo.

En muchas ocasiones, preferimos juzgar en lugar de ayudar, recriminar las acciones de los otros, en vez de ofrecerle un abrazo cálido. Estamos rodeados de tanta necesidad, unos más visibles que otros, sin embargo, Dios nos ha dotado de habilidades para hacer sonreír a otros, aunque nosotros mismos también estemos en esa misma situación.

Jóvenes adventistas donarán sangre.

Frases como “Buenos días”, “Que Dios lo acompañe”, “Bendiciones” o “Que tengas un buen día” quizás ya se volvieron un cliché en nuestras conversaciones y no analizamos cuánta fortaleza podríamos dar con estas palabras.

Somos las manos, los pies, la voz de Cristo para ayudar a quienes nos rodean; tal como dice las letras de un cántico: “Somos tus manos donde hay necesidad, para compartir al Señor yo me ofrezco a ir. Todo lo que doy por mi hermano para bendecir, te dará la gloria a Ti”.

Y esta es la canción que caracterizará a miles de jóvenes adventistas que, este 16 de marzo, visitarán hospitales, comunidades, cárceles, orfanatos, asilos donde hay personas con mayor necesidad para iniciar el plan “Adopta”, que consiste en apadrinar a una persona o familia y brindarles asistencia humanitaria durante el año, sin tener en cuenta cómo son o están. Además, en algunas plazas, se harán oraciones por los transeúntes, abrazos gratis y campañas de donación de sangre, de forma voluntaria.

Todo ello se realiza con la finalidad de despertar la solidaridad y el amor al prójimo en los jóvenes, una forma singular de celebrar el Día Mundial del Joven Adventista o también conocido como el Global Youth Day.

Únete a este movimiento mundial, utilizando tu creatividad, energía, sonrisa y tus manos para ayudar a tu prójimo y hacerlos sonreír.

[Rosmery Sánchez Calleja, Prensa NT Perú]


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