Receta para una vida perfecta

La búsqueda de una vida mejor.

INGREDIENTES

2 kilos de buena comunión con Dios

1 kilo de éxito

2 cucharadas colmadas de estabilidad financiera

5 tazas de buena salud

1 cucharilla al ras de buena apariencia física

6 tazas de inteligencia

1 kilo de autoestima

1 kilo de amor

PREPARACIÓN

Lo primero que haremos es mezclar todos los ingredientes en una sola persona y en el orden de la lista. Luego, agregar con mucha delicadeza el primer y el último ingrediente, porque sino, toda la receta puede arruinarse. Ambos son de vital importancia.

Aunque parezca extraño, estos son objetivos que muchos quieren alcanzar en la vida. En algunos casos lo logran y en otros, solo tienen algunos elementos y siguen buscando la plenitud.

Ahora vamos a enfocarnos en dos ingredientes que son buscados como agua en el desierto. Empecemos por el amor.

En varias ocasiones hemos escuchado “Todo tiene su tiempo y lugar”, “La persona indicada llegará en el momento menos esperado” o que “Tu pareja ideal te está esperando”, “él o ella espera por ti”, entre otros que tal vez ya no quieras escuchar y, si eres uno de los afortunados (das) en tener a tu compañera o compañera a tu lado, conoces todo el viaje que tiene que realizar la persona que sigue esperando, porque el amor no es un paseo por el parque.

Y es lo que le pasa a Melsar José Abad, un cocinero de comida tradicional en el Restaurant “El Toto”, en el Callao.

En 2007 conoció a una señorita y se enamoró de ella. Pasó tiempo a su lado y dos años después, tuvieron un hijo que quieren con todo su corazón. Entonces, pensó que las cosas eran perfectas, pero esta relación comenzaba a enfriarse.

Melsar soñaba casarse con la madre de su hijo. Sin embargo, con cada paso que creía dar hacia adelante, ella retrocedía dando excusas diciéndole que eso sería después. Esto permitió que la relación se debilite poco a poco, hasta el punto que se terminó y ya no había regreso.

Pero después de tanto tiempo juntos, era inevitable no tener un corazón roto. La soledad y la tristeza se hicieron dueños de Melsar, y en esa situación, él no tuvo mejor idea que buscar a Dios y pedir que sanara sus heridas. “Yo quería encontrar paz en mi corazón, solo necesitaba eso”, cuenta.

Melsar José Abad fue acompañado por Radio Nuevo Tiempo en los momentos difíciles que le tocó vivir.

Inmerso en estos sentimientos que le oprimían, Melsar intentaba distraerse con el trabajo. Tenía una radio en la cocina y la encendía para acompañarse con alguna programación. Una noche, mientras preparaba las cenas para los clientes en el restaurante, pasó de dial en dial hasta que una melodía le llamó su atención. Decidió dejarlo ahí y continuó con sus actividades, sin darle mucha importancia.

A medida que los minutos transcurrían, sintió que la radio podría tener algo especial para él. Comenzó a escuchar las reflexiones del programa “Navegando” y después el mensaje del Pr. Alejandro Bullón en Radio Nuevo Tiempo. El reloj ya marcaba las once de la noche y era el inicio del viaje que le llevaría a la ansiada paz que necesitaba su vida.

Los días iban pasando y la radio se convirtió en su compañía que le daba tranquilidad a su afligido corazón. Cada día, al llegar al restaurante, encendía Nuevo Tiempo y empezaba su día y el vacío que sentía al principio, empezaba a desaparecer. Renovado, siguió escuchando las predicaciones del Pr. Alejandro Bullón que le ayudaron a sanar sus heridas emocionales.

Sintiéndose mejor comenzó a buscar el único elemento que le faltaba para sentirse completo; necesitaba a Dios y era necesario asistir a una iglesia.

Empezó a caminar por las calles de Lima, buscando algún lugar donde figure el nombre de Iglesia adventista, tal como lo había escuchado en la radio. Hasta que un señor que manejaba una moto, le llevó hasta el templo.

Luego de recibir sus cursos bíblicos, Melsar entregó su vida a Cristo a través del bautismo en la Iglesia adventista “Los Libertadores” el 26 de marzo de 2016, en el distrito de San Martín Porres, donde asiste actualmente.

Él continúa escuchando la programación de Radio Nuevo Tiempo en el restaurante y anhela que sus compañeros de trabajo también conozcan a Cristo y experimenten la verdadera felicidad. “Nuevo Tiempo es el complemento que completó mi vida”, afirma Melsar. [Prensa NT Perú]


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