OYENTE ENCONTRÓ VERDADERA LIBERTAD TRAS LAS REJAS DE UNA CÁRCEL

 

Jorge Yntusca, oyente de Radio Nuevo Tiempo.

Jorge Yntusca, oyente de Radio Nuevo Tiempo.

Con el rostro sonriente y un semblante feliz, Jorge Yntusca, aquél oyente que durante 15 años desafió a la soledad de la cárcel con la programación de Radio Nuevo Tiempo, hoy goza de la libertad y llegó hasta las instalaciones de la emisora para contar cómo la radio influyó en su vida.

“Estoy muy feliz de conocerlos y mi corazón salta de alegría hoy”, manifestó mientras era recibido con palmas en la cabina de la radio. “Para mí, la cárcel se convirtió en el mejor lugar del mundo porque allí conocí la radio y con ella, conocí a Cristo”, expresó entre sonrisas al sentir la libertad nuevamente en carne propia.

Jorge Yntusca es un hombre de 50 años. Estando en su celda, cumpliendo una condena que le correspondía, sintió la soledad y la desesperación desde cerca. Una de esas noches frías solo tenía a su lado una pequeña radio y empezó a deslizar su dedo por el dial, queriendo encontrar una verdadera compañía para hacer frente a estos sentimientos, cuando de repente, escuchó una música distinta a la que él escuchaba. Un locutor que hablaba de esperanza y que no importa nuestras acciones, todo puede estar bien si pedimos que Dios tome el control de nuestras vidas.

Aquellas palabras causaron curiosidad en él y quiso conocer más. Inició un camino en el que, cada día, Radio Nuevo Tiempo impartía consejos de cómo vivir una vida feliz, aún sin conocer quién estaba detrás del receptor.

Junto a Adán Vicente, conductor de uno de los primeros programas que Jorge escuchó.

Junto a Adán Vicente, conductor de uno de los primeros programas que Jorge escuchó.

El smartphone de esperanza

Con el tiempo, empezó a leer la Biblia, a entonar alabanzas y aprendió a orar. Consiguió un celular (algo totalmente prohibido) y desde allí enviaba frases de esperanza a otras personas y se comunicaba con la radio para pedir oraciones por él y por otras personas que él tenía en lista.

Sin embargo, las autoridades policiales encontraron el equipo móvil y Jorge tuvo que ser intervenido. La ley decía que le correspondía cuatro años más en la prisión. “Al momento de presentarme a la audiencia, hice una oración y dije qué uso le daba al celular”, explicó. “Cuando las autoridades revisaron, leyeron todos los mensajes bíblicos que yo tenía y se sorprendieron. Esa fue una oportunidad para hablarles del amor de Dios y, finalmente, me absolvieron”, narró sonriente.

Cada sonrisa, cada palabra expresada por él, solo mostraba el cambio en su vida. Nada fue imposible para él. Armó una base de datos con los nombres de los conductores de cada programa y se comunicaba con cada uno de ellos en el día de su cumpleaños. Sus llamadas telefónicas a la radio siempre fueron infaltables con su popular frase “estoy llamando desde el mejor lugar del mundo”. Así nació una amistad con el oyente, cuando solamente se conocía el sonido de su voz.

Hace algún tiempo, envió un obsequio a la radio, en gratitud a Dios.

Hace algún tiempo, envió un obsequio a la radio, en gratitud a Dios.

Libertad tras las rejas

Considera que encontrar Radio Nuevo Tiempo es una bendición en su vida. “Para la radio no hay rejas, no hay candado, no hay puertas. Lo maravilloso es que la radio siempre estuvo allí, acompañándome”, dijo.

Durante estos 15 años, la radio se convirtió en una amiga para él, donde encontró esperanza y la paz que buscaba. “La escuchaba cuando estaba solo o con mis compañeros haciendo algún trabajo y eso nos hacía sonreír y sentirnos bien”, afirmó. “Gracias a Dios por esta emisora que transformó mi vida”, lo menciona con convicción.

Además, organizó un grupo de personas y les enseñó a estudiar la Biblia, a cantar y a orar. “Libertad significa vida, conocer a Cristo y tenerlo en el corazón”, expresa con firmeza.

“Cuando salga de aquí, lo primero que haré será conocer las instalaciones de Radio Nuevo Tiempo Perú y a todos los que allí trabajan”, era una de sus promesas, la misma que fue cumplida el 18 de mayo, dos días después de su salida del centro penitenciario.

Hoy, Jorge Yntusca busca un trabajo con el que pueda sostenerse y un lugar donde vivir. Para las personas que deseen ayudarlo, pueden hacerlo enviando un mensaje de WhatsApp al +55 989 013 274

[Prensa NT Perú]


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