“No quisiera ir a trabajar solo por ver la TV Nuevo Tiempo”, afirma Miriam

Miriam Olmos llegó hasta las instalaciones de Nuevo Tiempo Perú y solicitó cursos bíblicos.

Era una mañana de sábado. Su auto avanzaba por una de las principales avenidas, rodeado del bullicio ocasionado por cientos de vehículos que transitaban en la misma dirección. Miriam Vásquez Olmos estaba al volante, sus ojos estaban en la búsqueda de una dirección al que llegaría por primera vez.

Hasta que, por fin, su mirada se detuvo en unas letras grandes que decían: Iglesia Adventista del Séptimo Día. “Esta es”, se dijo para sí misma y llevó su auto en esa dirección.

Temerosa, se acercó a la puerta donde se encontraban dos damas saludando a quienes iban llegando. “Buenos días, he visto el canal 41 y me hicieron la invitación de buscar una iglesia adventista”, dijo Miriam. “¡Oh, sí! Nuevo Tiempo. Pase, por favor”, dijo una de las damas y la invitaron a ingresar al templo.

“Ese día me puse bien bonita, me vestí como para una fiesta. Cuando llegué a la Iglesia, me recibieron con honores”, recuerda Miriam entre carcajadas. “Me llevaron a la Clase Bíblica y allí me quedé”, expresó la mujer de 60 años.

Había llegado a tener un cuadro de depresión fuerte. Quería sanarme. Iba al psicólogo, al psiquiatra, al psicoterapeuta y no encontraba la solución”, expresa Miriam.

Desde niña, siempre había buscado a Dios en varias denominaciones religiosas, pero no se sentía a gusto. “En esos momentos, me sentía herida, estaba triste. Descubrí un canal de televisión donde podía ver predicaciones y eso aliviaba un poco mi dolor”, explica.

“Un día como cualquier otro, encendí la TV y busqué el canal. Mientras miraba, la señal desapareció y la pantalla se puso borrosa. Cogí el control remoto y cambié de canal y, cuando me di cuenta, decía ‘Nuevo Tiempo, canal de la esperanza’ y esperanza era lo que yo más necesitaba en ese momento”, sostiene la televidente.

Esta frase sería el inicio de una nueva etapa en su vida. “Al escuchar un programa tras otro, mi vida empezó a tener esperanza y paz para sanar mis heridas emocionales. Luego escuché que ofrecían cursos bíblicos para seguir aprendiendo, entonces dije: ‘No hay más, esto era lo que yo buscaba por mucho tiempo’”, asegura Miriam.

A partir de ese entonces, la vida de Miriam tomó otro rumbo. La esperanza se convirtió en el antídoto para combatir la depresión y la soledad. “Continúe asistiendo a mis citas psicológicas y era interesante que ahora yo era quien aconsejaba a los médicos y me decían que yo no necesitaba más terapias”, asevera Miriam entre risas.

Increíblemente, Miriam se había sanado gracias a la programación de la TV Nuevo Tiempo.

“Había muchas cosas que desconocía de la Biblia y, para mí, fue como una luz que me hizo ver todo. Tiene todo lo que yo necesito, no solo en la parte bíblica, sino en todas las áreas”, sostiene.

Buscó una Biblia y empezó a estudiarla junto con los programas “Biblia Fácil”, “Descifrando el futuro”, entre otros que la ayudaron a entender la Palabra de Dios.

Miriam decidió aceptar la invitación del Pr. Luis Goncalvez para asistir a un templo adventista y llegó hasta la Av. Brasil, cerca de su casa, donde viene asistiendo cada sábado y continúa aprendiendo de la Biblia. Además, cada viernes, Miriam se reúne en un “Grupo pequeño” con varias amistades de la Iglesia de la Av. Brasil, en Lima, para estudiar la Biblia en un grupo más íntimo y de confraternización.

Un día, hizo un alto a sus actividades, subió a su auto con su hijo y le dijo: “Vamos en busca de Jesús” y juntos llegaron hasta las oficinas de Nuevo Tiempo en Chaclacayo para recoger sus cursos bíblicos personalmente y conocer a los colaboradores de este medio de comunicación.

La misión que hoy tiene Miriam Olmos Vásquez es el de compartir todo lo que aprende diariamente con la TV Nuevo Tiempo a sus amigos y familiares. “Me encanta la programación de Nuevo Tiempo, a veces no quisiera ir a trabajar solo por la ver la TV”, expresa entre risas. “Tengo una empresa personal y, desde que conozco a Cristo, ha crecido bastante. Agradezco a Dios por la TV Nuevo Tiempo, me dio esperanza y sanó mi alma, expresa Miriam Olmos.

[Prensa NT Perú, Rosmery Sánchez Calleja]


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