El tabaco, un asesino entre los dedos

31 de mayo, día mundial sin tabaco.

“Es por el frío. Últimamente la temperatura ha disminuido más”, dice un hombre de unos 35 años mientras fuma un cigarrillo en la esquina de una calle.

Él es profesor de inglés y, mientras espera a sus estudiantes del próximo horario, está dispuesto a fumar uno más… ya son varios y, quizás, ya no es necesario contarlos.

El frío y la época del invierno han creado la idea que, para sentir un poco de calor es necesario un cigarrillo. Sin embargo, esta afirmación errónea intenta hacernos olvidar que somos nosotros los únicos responsables del cuidado de nuestro cuerpo y, sin darnos cuenta, estamos abriendo el camino hasta nuestra propia muerte.

¿Qué hay de los siete millones de personas que son asesinadas anualmente por el tabaco? ¿Qué culpa tienen aquellos que, por el hecho de respirar el humo de alguien que fuma, tiene el 75% de posibilidades de adquirir una enfermedad pulmonar?

La Dra. Katherin Gutarra, jefa del Servicio de Neumología del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (Lima) aclara que el tabaco tiene más de siete mil sustancias químicas dañinas para el pulmón y dentro de ellas hay setenta sustancias que son calcinógenas. “En ellas está la nicotina que llega al cerebro y, en segundos, produce la dopamina. Eso hace que la persona tenga la sensación de bienestar y quiera seguir fumando y eso perjudica la salud”, explica la especialista.

“Fumar es dañino”, “Fumar produce la muerte”, entre otros enunciados ya lo hemos escuchado y leído por todos lados, pero en algunos casos, preferimos hacernos de oídos sordos. Y es que el tabaco no solo afecta a nuestro pulmón. Está comprobado que puede producir hasta 14 tipos de cáncer, entre ellos, vejiga, lengua, páncreas, boca, esófago, colon y otros. Esta peligrosa sustancia puede producir alteración en las arterias, ocasionando un infarto. ¿Qué culpa tienen nuestros órganos de sufrir a causa de nuestras decisiones?

Dejar de fumar no es una tarea fácil. Es una decisión que requiere del apoyo de la familia, la fuerza de voluntad y la ayuda de Dios.

Evitemos que este asesino que anda suelto en nuestra sociedad, continúe cobrando vidas. Ayudemos a orientar a los niños, adolescentes y jóvenes que el tabaco siempre será dañino en todas sus presentaciones.

Juntos podemos ayudar a tener más ambientes libres de humo de tabaco que mejorará la calidad de vida de la población

Al tabaco, dile ¡No!

[Prensa NT Perú, Rosmery Sánchez]


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