Cuando cambió el dial, cambió el rumbo de su vida

Aladino Soriano Chávez y su familia,  Trujillo.

“Señor, ¿me lleva hasta el mercado por favor?” – Preguntó una dama comerciante de útiles de cocina. “¡Con gusto! Suba por favor” – respondió el conductor del taxi.

El sol y algo de tráfico se convertían en testigos del inicio de una nueva historia. “Aquí bajo, señor. Cóbrese y tome este libro. Se lo regalo”, dijo la señora y se retiró. Los ojos de aquél caballero de nombre Aladino Soriano Chávez se quedaron atraídos por el título del libro que tenía en sus manos: “El poder de la Esperanza”. “¿Será que la esperanza tiene poder?”, se preguntaba a sí mismo.

El día continuó con sus actividades y pronto el telón de la noche se cerró. Allí, en su casa, el silencio de la soledad hacía eco de su voz y la angustia intentó abrazarlo. El día había sido muy pesado. Hace varios días que las cosas no salían como él las planificaba, empujándole al estrés y la preocupación. “Sentía que mi vida no tenía sentido y había un vacío en mí”, confiesa Aladino, un hombre de 36 años que vive en la ciudad de Trujillo, al norte del Perú.

Allí, en su habitación, empezó a hojear el libro y, rápidamente se identificó con un personaje de una de las historias. “Quedé atrapado con la lectura y, cuando terminé, leí que también tenían radio y televisión Nuevo Tiempo”, expresa Aladino. Horas después, el amanecer se asomaba tras su ventana y, quizás, sería un día diferente.  El despertador le avisó que eran las cinco de la mañana. Encendió al auto y buscó la emisora para acompañarse en su nuevo día laboral. “Estaban transmitiendo un programa en quechua y no entendía, pero las alabanzas eran en español. Mientras las escuchaba, me traían paz”, explica.

Y así empezó a sintonizar Radio Nuevo Tiempo, todo el día y todos los días. “Escuchaba los programas porque es una radio que me generó confianza, tranquilidad, paz en mi corazón y la seguridad que Cristo estaba a mi lado”, asegura el oyente. Aprendió a orar y a estudiar la Biblia con los programas de Radio Nuevo Tiempo y compartió los estudios de la Biblia con su esposa. Así dejó de escuchar otras emisoras.

Poco tiempo después, juntos decidieron buscar un templo adventista. “Tus amigos de Nuevo Tiempo en están en la ciudad de Trujillo para presentar un ciclo de conferencias con esperanza para ti, en la Semana Santa. Te esperamos en San Andrés”, mencionaban en la radio. Entonces, Aladino se apresuró en hacer su trabajo y se dirigió al templo por la noche.

Veía uno y otro carro en el estacionamiento y no encontraba algún espacio para el suyo. Los minutos transcurrían, el mensaje ya estaba por empezar y no había lugar donde colocar su vehículo. Radio Nuevo Tiempo le enseñó que podía orar ante cualquier situación y así lo hizo y, luego de un intento más, encontró un espacio para estacionar debajo de un árbol. “Creo que Dios colocó ese árbol para mí”, afirma. Ingresó a la Iglesia y escuchó el mensaje que empezó a cambiar su vida.

Al final de la semana, en marzo del 2019, Aladino entregó su vida a Cristo a través del bautismo. En el mes de julio, su esposa Vicky Zavaleta Neyra también participó en una ceremonia bautismal. “Gracias a Nuevo Tiempo aprendí más de la Biblia y de Dios. Ahora confío en Él. Soy una persona diferente que no puedo explicarlo en palabras. Gracias Nuevo Tiempo”, asegura Aladino Soriano.

[Prensa NT Perú, Rosmery Sánchez Calleja]


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