Monthly Archives: septiembre 2009
Conocer tus talentos te ayudará a aprovechar oportunidades en la búsqueda de empleo; examinar tus puntos débiles puede ser útil para llegar mejor preparado a una entrevista.
¿Qué tienen en común los profesionales que sobresalen? La respuesta es concreta: conocen sus talentos y saben dónde y cómo aplicarlos, “pero, aproximadamente, sólo uno de cada cinco personas sabe identificar esas fortalezas”, refiere una investigación de la organización Gallup.
En un escenario laboral como el actual, es vital que los profesionales sepan cuáles son sus fortalezas y debilidades, y cuáles las del grupo donde se quiere desempeñar, “así evitamos empleados a disgustos que van de un puesto a otro y pueden ser despedidos porque no se ajustan a las demandas de la empresa”, comenta Carlos Vargas, director de Management Career Consultant de Shore Asociados,
Para descubrir si una empresa se ajusta a tus necesidades y qué valor agregado le puedes aportar, una buena herramienta es el análisis SWOT (Strengths, Weakneses, Oportunities, Threatens, por sus siglas en inglés), que en español es conocido como FODA:
“Esta recurso te ayuda a enfocar tus actividades en áreas donde tienes mayor potencialidad y a evitar aquello que amenace tu desempeño. Por otra parte, te da la certeza de que al momento de evaluar una propuesta de trabajo no se te olvidarán aspectos relevantes, porque obliga a responder puntos fundamentales de la empresa a la que aspiras entrar”, explica Roberto Bradford, autor del libro “Planeamiento Estratégico Simplificado”.
El SWOT se divide en dos: un análisis de los aspectos o perspectiva interna (fuerzas o debilidades) y otro de factores que son externos (oportunidades y riesgos). A continuación una sencilla descripción de los conceptos que integran este análisis:
- Fortalezas: se trata de características distintivas que te hacen único para un puesto, y que hacen de la empresa a la que quieres ingresar la mejor opción. Ejemplo: Si se trata de una plaza de relaciones públicas háblales de cómo darás mejores resultados (y cuantificables) al cliente y no sólo que tienes una base de datos de medio (eso se da por hecho).
- Oportunidades: son aquellos factores que tú o la empresa puede explotar a su favor. Ejemplo: regresando al puesto de relaciones públicas, piensa en qué otras oportunidades puedes ofrecer, aparte de conseguir una publicación, como crear una estrategia para acercarte a otros mercados que son de interés para tu cliente.
- Debilidades: son aspectos que provocan una posición desfavorable frente la competencia. Carencia de ciertos recursos. Ejemplo: que no domines el inglés cuando quieres entrar a un grupo trasnacional.
- Amenazas: Son situaciones que provienen del entorno y que pueden atentar contra ti o la empresa. Ejemplo: que el grupo en el que te quieras contratar pase por una fuerte crisis y el día de mañana te pueda despedir por falta de recursos.
En opinión de Carlos Vargas, además de que esta herramienta ayuda a identificar cuáles son las características de una compañía o persona, también funciona cuando se está decidido a establecer un negocio propio. “Sirve perfecto al diseñar el plan de negocios, porque te ayuda a analizar con lujo de detalle los pros y los contras, para evitar equivocarte en esta decisión. Además, es una herramienta útil para explicar a inversionistas y clientes la misión de tu proyecto”, afirma.
Ahora que tienes en tus manos este recurso para evaluar tus prospectos profesionales, no dejes pasar la oportunidad de identificar aquellos puntos fuertes que puedan convertirse en oportunidades.
Fuente: www.cnnexpansion.com
Cristian Vinueza es tímido y lo reconoce. Ahora sabe que, hasta cierto punto, esto es un hábito y que la mejor forma de librarse de este problema es admitirlo y vencerlo. Además, que es necesario desechar la idea de que la gente siempre critica o puede criticar lo que uno dice. Luego de leer a los clásicos griegos entendió que pensar negativamente sobre uno mismo, genera ideas circulares que se retroalimentan. Ahora, es instructor de la fundación Nueva Acrópolis en filosofía y oratoria. También está preparado para dar discursos. Este hombre tiene la idea de que para hablar se deben tomar en cuenta los valores éticos y morales. Es decir, la primera regla, si se la pudiera llamar así, es que si se va a decir algo eso tiene que ser verdadero. Por lo mismo, es primordial conocer bien un tema si se va a disertar sobre este.
Antes de cualquier cosa, toda persona debe tener en claro algo: el conocimiento de si mismo, esta es una cualidad, que según el experto, proviene de la sabiduría griega. A la hora de presentarse y hablar no hay que perder el rumbo. Es bueno mirar a otros oradores, pero no imitarlos. El éxito es ser mantener la personalidad y no perder el tiempo copiando. El resto son cuestiones técnicas, como organizar el discurso para que tenga una estructura adecuada, por ejemplo. La más conveniente es aquella que señala una parte inicial conocida como prólogo, donde se expone una idea inicial. Le sigue un logos o cuerpo, donde se desarrolla todo el discurso. Finalmente está el epílogo, es decir la recapitulación de todo lo dicho. Se señala que esta es la parte más importante de todo, pues el 80% de lo que retiene una persona es lo que se dice allí.
El manejo del espacio es otra técnica que no se puede omitir. Por regla general es inconveniente permanecer parado en un solo lugar mientras se dirige al público. Talvez esto tenga que ver mucho con su miedo escénico que lo paraliza en el escenario y que no le deja desenvolverse libremente. No dude, ese es otro consejo para enfrentarse a esta situación. Además, asegúrese de respirar correctamente, como lo haría un niño, por ejemplo. Transmita tranquilidad mientras inhala y exhala.
También debe tomar en cuenta que no siempre los mejores escritores pueden ser buenos oradores. Lo dice Dale Carnegie, un escritor estadounidense que aborda este tema. Él sugiere utilizar notas breves y no escribir el discurso completo, pues al querer repetirlo, palabra por palabra, se puede perder el ritmo del mismo por temor a no seguir al pie de la letra lo escrito. Por eso, la recomendación de oro es nunca memorizar el texto.
Este mismo autor precisa que algo muy importante es conseguir ejemplos e ilustraciones que den movilidad al discurso. Por ejemplo, puede utilizar anécdotas, comparaciones e incluso bromas. Claro, debe poner atención para no exceder la cantidad, pues de lo contrario no tendrá el efecto deseado, y pueden dudar de la seriedad y del conocimiento que usted tiene. En esto debe tener cuidado de no apropiarse de los chistes que hace, ya que en ciertas ocasiones no son recibidos satisfactoriamente por el público. En ese caso, lo mejor es dejar atrás ese instante y seguir con la exposición. Sobre todo hay que elegir con prudencia los hechos graciosos que se van a relatar.
Vinueza precisa que otro recurso que puede funcionar es la utilización de libros, mientras habla, sobre todo si se trata de una charla académica. Así se podrá romper la monotonía cuando por algún motivo usted necesite recalcar una información y leerla posteriormente de manera textual. Otra clave para evitar un auditorio lleno de asistentes dormidos es cambiar de ritmo en la voz, es decir subir el tono, bajarlo, poner énfasis en algo o talvez susurrar. Tampoco se debe saturar a los oyentes con estos cambios. Un tip primordial es no bajar el volumen al final de las frases. Eso resta interés. Igualmente debe acomodar el tono a las circunstancias. Las pausas y los silencios ayudan a crear expectativa. Hablar lento produce calma, y hacerlo rápido puede excitar el ánimo y captar atención.
Si tiene pensado usar una presentación en PowerPoint también debe tener en claro unas cuantas sugerencias como aquella de no saturar la diapositiva. Solo debe colocar ideas claves. Las muletillas, tanto físicas como verbales, son enemigas del orador. A menudo se observa que ciertas personas hacen movimientos permanentes como tocar la mesa, llevar las manos a la cara u otras. A la larga, este tipo de movimientos genera cansancio en la gente. Por eso es necesario que alguien que se vaya a enfrentar a un público, identifique de antemano estas manifestaciones. En el plano verbal también hay que identificar aquellas palabras que se repiten de manera sistemática. Por ejemplo, hay personas que pronuncian mucho, palabras como cierto, o sea, esto significa, en conclusión…
No se trata de eliminar de su diccionario las palabras reiteradas, tan solo de utilizarlas oportunamente.
Si desea mejorar sus habilidades como orador también puede poner en práctica ciertos ejercicios. Uno de ellos es tomar un objeto y empezar a describirlo. Un ejemplo: coja una flor y detalle todas sus características, desde su olor, sus dimensiones, su sabor, su textura, su significado, su forma, su tamaño… También practique a comparar objetos con otros ya conocidos. Esto es importante, pues durante un discurso puede lograr que los espectadores se imaginen algo, si lo vinculan con una cosa familiar.
Nunca se olvide del contacto visual. Esto es importante, incluso para romper la timidez. El error más común es mirar a una solo persona o peor aún, no mirar a nadie. Si se dirige a un auditorio pequeño puede mirar de cuando en cuando a un asistente. Pero si el número de presentes en la sala es grande, lo conveniente es ver a todos, pero a nadie a la vez. Es decir, debe dirigir la vista a todos los sectores, pues si lo hace así, cada persona se sentirá aludida y no perderá el hilo de la exposición. Lo importante de todo esto es desarrollar las cualidades. Vinueza comenta que todos somos seres sociales y que hablamos con nuestros amigos, familia o compañeros laborales. Tan solo es cuestión de vencer el miedo y, si citamos a los griegos, decir que “solo hay un mal: la ignorancia y un bien: la sabiduría”.
La mejor forma de poner en práctica esta frase es hacer lo que promulga Carnegie: saber mucho más de lo que se va a decir.
ALGUNAS REFLEXIONES
Según Platón, el orador que quiera cumplir honrosamente su misión deberá dominar, sobre todo, el asunto que se propone defender y además tener un conocimiento del alma humana, de su naturaleza y de su comportamiento. Se opone al excesivo uso de los recursos decorativos. El filósofo griego Aristóteles señala que los discursos inspiran menos confianza que las acciones. Juan Antonio Vallejo, psicólogo español, promulgaba que la principal cualidad para hablar en público es la naturalidad, sumada a la preparación del orador. Cicerón, filósofo y orador romano, sostenía que para ser un buen orador se requiere hablar con convencimiento, de manera ordenada, con los ornatos del lenguaje y de memoria, todo acompañado de una cierta dignidad de gestos.
Fuente: www.elcomercio.com
La fibromialgia es incurable. Produce un fuerte dolor, sueño y cansancio sin causa aparente.
Toda la vida ha existido gente a la que le duele todo. No se trata de algo en específico, pero se sienten mal, les duelen los huesos y los músculos sin una causa aparente. Tienen sueño y se despiertan por la mañana sin sensación de haber descansado, es un sueño no reparador. Por eso no pueden cumplir con sus hijos, su familia, su trabajo. La enfermedad se llama fibromialgia y puede afectar también a las relaciones personales, pues a una madre con este problema le causa dolor que su hijo se acerque y le abrace o que su esposo le tome del brazo. El problema se asocia con cansancio y fatiga, que no permite hacer ni siquiera las labores domésticas.
El dolor es continuo, con variaciones diarias de mayor o menor intensidad. Hay subgrupos de personas que tienen más vivo el dolor, a tal punto que se apartan tan solo al tocarles. Incluso no pueden sentarse. El mismo peso del cuerpo hace que les duela las nalgas. No hay una causa única para esta enfermedad. Pueden producirse por razones endocrinológicas o psicológicas, pero todo parece indicar que el problema tiene que ver con la modulación del dolor, de la sensibilidad. Es decir, que las vías que mandan la sensación de dolor desde la periferia al centro están hiperpotenciadas, y las vías que intentan inhibir este efecto desde el centro del cerebro no funcionan correctamente.
No hay una cura. Hay que tratar los síntomas. Lo primero que se hace es mejorar la calidad del sueño. Los medicamentos que han salido recientemente, logran una mejoría de entre un 30 y 50%. Esto es una gran esperanza para los pacientes. El síndrome ataca principalmente a las mujeres. Por cada persona del sexo masculino hay 20 del femenino. No obstante, no es una enfermedad fatal.
Igualmente, no hay una invalidez en el sentido que la persona no puede caminar, por ejemplo. Pero si hay incapacidad para realizar las labores diarias. A lo largo de la vida esta situación no mejora, se mantiene.
A partir de los dos años de diagnóstico, algunos pacientes señalan que se sienten mejor. El momento más difícil es alrededor de la menopausia, es decir 40 ó 60 años. Sin embargo, la enfermedad se puede encontrar en todas las edades, incluso en niños. En esos casos el porcentaje es igual que en el de la población adulta. En los pequeños, la sintomatología es ligeramente diferente. Hay menos puntos dolorosos, aunque ellos también tienen dolor generalizado y cansancio.
El mejor tratamiento está dado por el diagnóstico del tipo de fibromialgia. Por ahora, solo se pueden reducir los síntomas con antidepresivos, fármacos o con la hormona del crecimiento. En 10 años, posiblemente, se verán medicamentos más eficaces. Cayetano Alegre, reumatólogo, Jefe de la Unidad de Reumatología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.
Tenga en cuenta:
Otros síntomas son hormigueo en las extremidades, trastornos abdominales, necesidad de orinar con frecuencia, ansiedad y depresión, etc. Muchas personas con esta enfermedad desarrollan sentimientos negativos que antes no presentaban.
Fuente: www.elcomercio.com
El origen de esta cualidad está en perfeccionar tus cualidades personales y profesionales; las empresas buscan personas competentes, innovadoras y adaptables al medio en que se desenvuelven.
Cuando los empleadores realizan una entrevista de trabajo, además de fijarse en la formación académica, actualmente se interesan en otras aptitudes, como: la habilidad para comunicar; la voluntad de preguntar (demostrar interés); trabajar en equipo; estar listo para aceptar entrenamientos diferentes, e interesarse en el éxito de la compañía, según un estudio realizado por el Institute for Strategy and Competitiveness de Harvard Business School.
¿La razón? Quieren contratar personas competitivas, con deseo de superarse y no sólo de exhibir sus conocimientos técnicos, coincidieron tanto los resultados del estudio como diversos especialistas.
Los profesionales enfrentan un gran desafío porque ya no hay empresa que les garantice el trabajo de por vida; así que para lograr mantenerse en el mercado y ser elegidos continuamente hay que ser competitivo, advirtió en entrevista el académico del Área de Dirección de Operaciones del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE), Miguel León Garza.
Es un error, agregó, pensar que este término se basa exclusivamente en conocimientos; en realidad su campo de trabajo estás más relacionado con el talento, la innovación y las habilidades personales.
Hay que distinguir, si te piden cumplir con una tarea adecuadamente se aplican conocimientos y habilidades técnicas, pero si debes lograr una meta entran en juego otras variables, como: relaciones interpersonales; sentido de superación y realización; capacidad para visualizar retos y dificultades, y trabajar en equipo por resultados afines, dijo.
Las compañías, explicó, buscan candidatos que, además de trabajar bajo presión, tengan espíritu de colaboración, la inteligencia emocional para comprender las necesidades propias y de los demás, y que sean acertadas en la toma de decisiones. En la competitividad hay un elemento fundamental: la superación; sin embargo no hay que confundir esto con una competencia negativa, señaló por su parte Jorge León Pardo, coordinador de la Red Nacional de Aceleradora de Negocios y director empresarial de la carrera de Creación y Desarrollo de Empresas del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.
Añadió que cuando se piensa que los demás son el reto a superar, lo único que se logra es rivalizar y desarrollarse con base en las cualidades del otro, ignorando las propias. “Para ser competente primero hay que reconocer la condición de inigualable, es decir, que somos seres únicos y que el objetivo de competir es aprender a reconocer y estimular cualidades propias. Sólo así se ofrece un valor agregado y se cumple con la fórmula ganar-ganar, en la que no sólo se beneficia la persona, sino todos los que la rodean”, indicó León Pardo. Agregó que alguien competitivo no tiene temor a arriesgar, está alerta de lo que sucede a su alrededor y en su lugar de trabajo, y se pone a prueba constantemente para superar lo establecido.
Fórmula del tres
Serafín Tijerina, consultor organizacional y autor del libro Competitividad, indica que la competitividad encierra tres aspectos: la capacidad de ser emprendedor, el hecho de convertirse en opción y la posibilidad de ser elegido entre varias alternativas. Ser emprendedor, menciona, implicar partir de iniciativas que son un reto personal, que encierran un riesgo y permitirán encontrar áreas de oportunidad en el sentido laboral y personal. Quien emprende debe tener sentido de compromiso, afán de logro, de querer hacer las cosas y no sólo ser protagonista. Ser una opción, detalla, está relacionado con las capacidades de la persona (por ejemplo, el dominio de varias áreas de conocimiento) y su habilidad para renovarse en función de los cambios que se vayan presentando.
El tercer ingrediente implica capacidad para satisfacer necesidades con anticipación, y para ello hay que estar sensible a las tendencias sociales, a lo que sucede en la empresa y con sus integrantes, y con base en esa información convencer, crear propuestas innovadoras y demostrar que tú puedes ser elegido entre otras opciones porque sabes lo que ellos necesitan. Los especialistas entrevistados coinciden en que la competitividad está compuesta por las siguientes habilidades, así que no esperes más, toma nota y trabaja en ellas:
1. Toma de decisiones. La rapidez y complejidad con que se mueve el mundo laboral obliga a los ejecutivos, cada vez más, a usar la información como una herramienta básica para tomar sus decisiones.
Tip: El secreto está en no sólo entender y responder al trabajo diario que te piden; date a la tarea de investigar ejemplos y datos que te ayuden a formular propuestas interesantes.
2. Diferenciación. Para distinguirte debes dar un valor agregado al producto o servicio que ofrecerás en tu trabajo.
Tip: Realiza una especie de benchmarking (marca o punto de referencia), es decir, ten un punto de comparación para medir lo hecho por ti y por los demás. Esto no significa establecer metas según lo que otros hacen, sino tener un ‘termómetro’ para evaluar tus puntos débiles y fuertes en lo laboral. Si los desconoces no estarás en condiciones para defenderte u ofrecer un detalle adicional a lo que haces.
3. Adaptabilidad. Se refiere a tu flexibilidad para manejar los cambios.
Tip: la fórmula de encasillarse en una sola disciplina o actividad ya no funciona. Lo mejor es prepararte continuamente, diversificar tu aprendizaje en diferentes áreas que te agraden y sean del perfil de la compañía donde labores.
4. Innovar. Si lo primero que viene a tu mente es crear algo nuevo, en parte es cierto, pero en términos de trabajo este concepto no sólo implicar tener un producto diferente, también puedes dar un plus a las tareas que son parte de tu día a día.
Tip: Para cumplir con esta cualidad hay que estudiar tu entorno y detectar qué estrategias o conocimientos, que funcionan o marcan la diferencia “afuera”, puedes acoplar o mejorar en función de lo requerido en tu lugar de trabajo.
5. Aprender de la incertidumbre: El cambio es una constante en nuestra sociedad, como consecuencia aparece este fenómeno, del cual también debes sacar provecho.
Tip: Esta habilidad se maneja a través de la creatividad y de poner en práctica tu feeling observador. Por ejemplo, si sabes que hay recorte laboral presta atención al por qué de esos despidos, cuál es el perfil de quienes se van, y anticípate a los hechos preparando una estrategia que te permita conservar tu puesto.
6. Busca en ti mismo. La consigna de este siglo es contratar a quienes además de cumplir con su trabajo tengan aspiraciones personales, a través de las cuales retroalimenten su desempeño.
Tip: Organízate y ocupa un poco de tu tiempo libre (aunque se ‘lea’ maratónico) en sumarte a alguna causa social o tomar un taller mediante el cual mejores cierto talento. Así logras un equilibrio en tu relación trabajo-persona y desarrollas habilidades que, en algún momento, podrías aplicar a tu ejercicio laboral.
Fuente: www.cnnexpansion.com
La foto estará acompañada del mensaje ‘Tú también puedes tener un infarto al corazón’.
La medida la anunció este jueves 25 de septiembre el Gobierno de Chile en una nueva campaña para evitar los perjuicios para la salud derivados del tabaco. La presentación fue realizada por el ministro de Salud, Álvaro Erazo, y la jefa de la Unidad de Tabaco de esa dependencia, Marisol Acuña, quienes precisaron que el nuevo empaque empezará a circular el próximo 12 de noviembre.
La observación, en esta oportunidad, está destinada a que las personas entiendan que el humo del tabaco no sólo daña a los que fuman sino también a los denominados ‘fumadores pasivos’. La imagen de esta campaña corresponde a la fotografía de un recién nacido prematuro, que demuestra en forma explícita los efectos del consumo o exposición al humo del tabaco por parte de la madre. Erazo dijo que el contenido del mensajes es de prevención y de toma de conciencia al tiempo que destacó que existen estudios que demuestran que recién nacidos expuestos al humo del cigarrillo tienen más riesgo de sufrir bajo peso de nacimiento y de nacer prematuramente.
“Existe evidencia que al momento de nacer tienen problemas de desarrollo pulmonar similares a los niños con cuadros bronquiales obstructivos”, sostuvo. Respecto al texto ‘Tú también puedes tener un infarto’, indicó que “la evidencia internacional demuestra que el consumo de tabaco tiene un alto riesgo de producir infartos en nuestra población”.
El ministro destacó efectos como daño a las arterias, aumento en el monóxido de carbono en la sangre, lo que produce vasoconstricción, o hipertensión arterial.
En tanto la doctora Acuña señaló que el humo del cigarrillo perjudica a los que son los más vulnerables, en este caso los niños pequeños, y esa afección puede comenzar antes de que el niño nazca, en el útero materno. “Una madre expuesta al humo del tabaco, ya sea porque fuma o su entorno fuma, puede dañar a su hijo para toda la vida y pone en riesgo la vida de su hijo”, expresó. Acuña explicó que los niños expuestos al humo del tabaco pueden sufrir más enfermedades respiratorias, muerte súbita y otitis, entre otros males.
Detalló que por ejemplo los infartos tanto al corazón y cerebrales y todo tipo de trombosis aumentan en el caso fumadores, y especialmente si ello se asocia al consumo de anticonceptivos.
El nuevo envase destaca por un lado la foto del bebé y el texto señala: ‘El humo del tabaco los ahoga y enferma’, y en el anverso la frase: ‘Tú también puedes tener un infarto’, y más abajo explica: ‘cada cigarrillo que fumas aumenta las probabilidades para ti y para los que te rodean’.
SANTIAGO DE CHILE
Efe