Nace el primer diario virtual en A. Latina que publica sólo buenas noticias
Publicado en: Curiosidades
En tiempos de crisis, recesión y cambio climático, dos hermanos chilenos decidieron apostar por el optimismo y crear “El Buen Diario“, el primer periódico virtual de América Latina que publica solamente buenas noticias.
Según aseguraron hoy a Efe, los hermanos Díaz de Valdés están convencidos que la crisis de los medios de comunicación no recae en el trasvase de la publicidad a internet, sino en los contenidos que presentan.
Ante ello, Sebastián, psicólogo, y Cristóbal, comunicador social, se unieron para combatir “una creciente insatisfacción por los medios tradicionales” y proponer una herramienta basada en las experiencias positivas que el primero ya había logrado con sus pacientes en la clínica donde trabajaba. Sus criterios para publicar una noticia son claros: deben ser “hechos, situaciones o experiencias que puedan ser replicadas en otros lugares, que sean un aporte para el desarrollo del ser humano y que estén en sintonía con el medio ambiente”.
Les caracteriza la juventud, las ganas y el buen manejo de internet, que les permite tener una oficina invisible tanto en su casa como en los locutorios o bibliotecas de todo el territorio chileno. “De la misma forma en que no es necesario ser psicólogo para sanar a alguien, no hace falta ser periodista para tener un diario”, sostuvo Sebastián Díaz de Valdés, quien aseguró que “se pueden rescatar muchas experiencias de gente que las sepa comunicar bien”.
La proliferación de plataformas para la comunicación a través de internet ha facilitado el nacimiento de iniciativas de intercambio social, redes de contactos, y medios alternativos, como este periódico virtual, que tiene dos meses de vida y ya acumula unas 1.500 visitas diarias. Según sus promotores, en Argentina existía una propuesta similar, pero con frecuencia muy esporádica, mientras que su objetivo es publicar diariamente noticias optimistas y llegar a las 100.000 visitas diarias.
Por crear un medio exclusivamente “optimista”, como también hicieron el británico “Optimist World”, o la estadounidense “The Good News Network”, algunos han acusado a “El buen diario” de “mostrar parcialmente la realidad, y tratar de ocultar los hechos negativos, como los asaltos o las violaciones”. “Es una alternativa. Creo que mostramos algo distinto que ocurre más de lo que creemos”, dijo Sebastián, para quien “las relaciones, y la realidad se basan en lo que uno quiere ver y conocer”.
En “El buen diario”, la corriente optimista no sólo se desliza en los contenidos, sino en la forma de trabajarlos y en los responsables de producirlos. “Más que de noticias positivas, me gusta hablar de contenido que sea un aporte tanto para la persona que lo genera, como para la persona destinataria del producto”, puntualizó Sebastián. “Nunca me ha tocado cubrir un asalto o un asesinato, pero me imagino que el desgaste emocional de un periodista tiene que ser altísimo”, comentó el codirector del periódico.
Los hermanos Díaz de Valdés, padres del proyecto, aseguraron que han recibido una reacción “maravillosa” de sus nuevos lectores, a su juicio “deseosos que existiera un medio que mostrara la cara medio llena del vaso como filosofía”. Según Sebastián, “(este periódico) nace en un momento de la humanidad en que muchos seres humanos toman conciencia que las cosas no pasan por criticar ni por destruir, sino por construir y valorar las cosas que nos hacen sentir bien”. “Hay una visión muy pesimista de la situación actual (…) Nosotros nos sentimos parte de un engranaje que propone algo: que hay muchas oportunidades en esta época y sería bueno que empezáramos a aprovecharlas”, expresaron.
Fuente: http://www.lahora.com.ec
1 comentario para "Nace el primer diario virtual en A. Latina que publica sólo buenas noticias"
Mil millones de dólares prestados por el BID para ser distribuidos a una
Asociación Ilícita de funcionarios y a una Nomenklatura de Investigadores
amigos (1997-2010).
En la prolongada contienda por descifrar la telaraña del miedo en la
ciencia argentina fue preciso abundar con detalle en la realidad de los
ámbitos periodísticos, políticos y judiciales que la han ignorado o
tolerado.
Entendemos que la tarea de esclarecimiento es imprescindible para poder
comprender el porqué de la irresponsable complicidad de la clase política,
periodística y judicial con la cuestión del miedo al poder, vigente en la
intelectualidad científica. Esta tácita complicidad de periodistas y
políticos puede atribuirse a múltiples causas entre las cuales cabe
conjeturar la existencia de: a) ignorancia de la existencia de una
asociación ilícita en los organismos científicos del estado que ha
distribuido mil millones de dólares a funcionarios de la ciencia y a una
nomenklatura de investigadores amigos entre 1997 y 2010; b) desinterés
crónico por una política de investigación que exhiba en la vidriera de las
prioridades públicas la producción de conocimiento crítico; y c)
oportunismos temáticos y personales que esquivan temas de estado.
En efecto, un periodismo político, una acción político-partidaria y unos
poderes públicos (judiciales y legislativos) que ignoran la existencia de
un miedo generalizado y justificado en las filas del CONICET (seis mil
Investigadores de carrera), un verdadero campo de concentración científico
(CCC), cautivo de un Directorio fraudulento, corrupto y despótico (que
infunde miedo para retener y extender su poder vía nomenklaturas varias),
íntimamente conectado con los Directorios de la CONEAU y de la Agencia
Nacional para la Promoción Científico-Tecnológica (ANPCYT), que
subsistiendo bajo una gran campana de silencio en que consiste el sistema
de educación superior, habrían venido esterilizando a la sociedad civil y a
la comunidad científica y universitaria. Este creciente vaciamiento de la
sociedad civil y de la comunidad científica y universitaria se habría
agravado al extremo de estar incubando el conocido huevo de la serpiente
(en Alemania dicho huevo se habría iniciado en 1933 con la expulsión de
profesores en la Universidad de Friburgo consentida por el rectorado de
Martín Heidegger).
En el sentido institucional, el CONICET debe ser el único organismo
científico del mundo donde no existe intermediación alguna entre su máxima
autoridad que es el Directorio y los árbitros (o pares evaluadores) que
tienen la responsabilidad de dictaminar sobre los Informes Periódicos de
sus Investigadores, situación heredada del inconstitucional Decreto
Reglamentario 1661/96. A diferencia de las Universidades Nacionales, donde
existen al menos diversos órganos de intermediación entre los Consejos
Superiores y el alumnado, tales como los Consejos Directivos por Facultad y
las Juntas Departamentales por Departamento, en el CONICET las Comisiones
Asesoras por área de conocimiento son integradas por el dedo dictatorial de
su Directorio, sin participación alguna de los Investigadores de las
Comisiones correspondientes.
Por otro lado, la complicidad tácita de la clase política y periodística se
habría extendido a la vigencia de patologías enfermizas y de oportunismos
temáticos. Entre dichas patologías descubrimos que nuestros
Docentes-Investigadores se ven constante y compulsivamente constreñidos a
llenar complejos formularios online para cobrar diversos sobresueldos y
reposicionamientos (tales como: incentivos, subsidios, ascensos,
categorizaciones, asesorías, viáticos, etc.). Asimismo, observamos la
reiterada manipulación de estadísticas creativas (destinadas por la Agencia
para defraudar al BID) y de la manipulación de nomenklaturas varias, con
sus respectivos parentescos, donde no existe participación alguna de los
docentes-investigadores (comisiones asesoras y juntas de calificaciones).
En el seno de dichos organismos de ciencia es de estilo reglamentario que
los ascensos se produzcan por antigüedad y a solicitud de parte y no por
mérito científico alguno. Pero también es frecuente encontrar en las
unidades académicas universitarias de todo el país relaciones nepóticas de
cónyuges, cuñados, concuñados y suegros con yernos y nueras incluidos,
financiados todos ellos por la Agencia. En Exactas de la UBA, para dar un
claro ejemplo, el Consejero docente Juan Pablo Paz y su ex mujer Silvina
Ponce Dawson se beneficiaron con sendos subsidios de la Agencia que suman
entre sí más de un millón de pesos.
La existencia de oportunismos temáticos, que esquivan temas de estado
–como el de la formación de una elite crítica– se puede comprobar en: a)
la prelación permanente que se otorga a temas mediáticos y de ocasión tales
como las retenciones agrícolas, los medios de comunicación y las reservas
del Banco Central; y b) la reducción de la discusión sólo a temas de
dinero, presupuesto y patentes por encima del de las inexcusables y
postergadas condiciones institucionales del debate científico (órganos de
participación).
Unos periodistas y unos políticos legisladores que practican un desinterés
crónico por una política de investigación (que exhiba en la agenda pública
la crisis moral de la producción científica) se puede comprobar en los
temas de debate elegidos y en la identidad de los convocados por los medios
de prensa, generalmente siempre los mismos, como los soldados de la ópera
Aída. Que se sepa jamás un programa televisivo o radial o un periodista
político (Aliverti, Bonelli, Caparrós, Castro, Eliaschev, Fraga, Grondona,
Jacobson, Lanata, Leuco, Lotuff, Majul, Mariño, Morales Solá, Pastor, Ruiz
Guiñazú, Santillán, Santoro, Sietecase, Tenembaum, van der Kooy,
Zlotogwiazda) o un Diputado o Senador Nacional integrante de las Comisiones
de Ciencia y Técnica del Parlamento (Cabanchik, Gribaudo, Bullrich,
Iglesias, Prat Gay, etc.) o dirigentes de partidos opositores (Sánz,
Carrió, Pinedo, Solá, Solanas, Duhalde, Terragno, etc.) han visitado las
oficinas del CONICET o de la Agencia o entrevistado a voces críticas, para
conocer lo que allí ocurre.
En muchos casos se cierne la sospecha que la parálisis indagadora de los
políticos y legisladores opositores obedece a intereses personales o de
facción que induce a muchos a vender su silencio por un plato de lentejas.
En el caso de la Coalición Cívica (CC), por dar una muestra, la existencia
de parentescos sospechosos despierta la suspicacia. El Investigador biólogo
Gonzalo Prat Gay (Fundación Leloir), ha sido beneficiario de cinco (5)
subsidios consecutivos de la Agencia que suman más de un millón de pesos, y
su parentesco carnal con el ex Presidente del Banco Central y actual
Diputado de la CC miembro de la Comisión de Ciencia y Técnica, de igual
apellido, apuntalan la sospecha inicial. También se desconoce que
parentesco existe entre la Directora del Instituto Hannah Arendt (CC) Lic.
Diana Maffia y la funcionaria del INADI Marta Mercedes Maffia, beneficiaria
de los subsidios de la Agencia e integrante actual de la Comisión de
Historia del CONICET. Asimismo, la subdirectora de dicho Instituto Lic.
Fernanda Gil Lozano también ha sido recipiendaria de los subsidios de la
Agencia. Y en los casos de centros privados de investigación, como la
Fundación Leloir o el recientemente creado Club Político Argentino (CPA)
registran entre sus miembros a directivos que fueron beneficiarios
reincidentes de la Agencia (e.g.: Osvaldo L. Podhajcer, Armando Parodi,
Marcelo Cavarozzi y Luis Alberto Romero).
Y en los aparatos administrativo y judicial, los organismos fiscalizadores,
que son auxiliares de la Justicia, tales como la Defensoría del Pueblo
durante la gestión de Eduardo Mondino, la Fiscalía General de
Investigaciones durante la gestión de Manuel Garrido y la Oficina
Anti-Corrupción durante la gestión de Abel Fleitas Ortiz de Rosas,
eludieron substanciar las denuncias formuladas en enero de 2006. Y tres
años después, cuando las mismas denuncias han recaído en el Juzgado Federal
del Juez Subrogante Marcelo Martínez de Georgi, la substanciación de una
hipotética asociación ilícita se sigue demorando eludiendo el Juez llamar a
indagatoria a los Ministros Filmus y Barañao; a los miembros del Directorio
del CONICET (Girbal, Rapela y Siñeriz) y de la CONEAU (Villanueva); a los
ex Secretarios de Ciencia y Técnica de las Universidades Nacionales (Campi,
Fidelio, Ermácora, Aquilano, Bottasso, Agamennoni, Turyn, Sordelli,
Boveris); y a los integrantes del CECTE (Kornblihtt, Parodi, Vainstok y
González Cappa).
Finalmente, la estrategia política de subestimar y ocultar la problemática
cultural y científica, y la estrategia judicial de demorar las actuaciones
hasta producirse un cambio de gobierno, revelarían el estado de decadencia
moral de la dirigencia política, judicial y periodística argentina.
Eduardo R. Saguier, Ph.D.
Museo Roca-CONICET
e-mail: saguiere@ssdnet.com.ar
http://www.er-saguier.org