EL LLAMADO DE DIOS


Nehemías y Esdras amaban a Dios con todo su corazón, les apasionaba trabajar para que el mundo fuera salvo, se acongojaban cada vez que veían sufrir al pueblo de Israel y sobre todo se llenaban de valor cuando los enemigos se burlaban de su Padre Celestial. Por estas y otras razones, Jehová los eligió para que restauraran la ciudad de Jerusalén que estaba en ruinas. En este capítulo analizaremos el llamado divino que recibieron estos líderes hebreos.

Comparte:


Comenta