Autoestima en la mujer
Publicado en: Destaque, Entre Nosotras
La autoestima es la valoración personal que tenemos de nosotros mismos, implica lo que YO pienso y siento sobre mí mismo. Responde al ‘quién soy’.
El psicoterapeuta canadiense Nathaniel Branden, autor de varios libros relacionados con la autoestima, afirma que la autoestima tiene dos componentes: un sentimiento de capacidad personal y un sentimiento de valor personal. La autoestima, por lo tanto, sería la suma integrada de confianza en sí mismo y respeto a sí mismo.
La forma como nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta prácticamente a todos los aspectos de nuestra experiencia. Niveles elevados de autoestima están relacionados con salud mental y bienestar psicológico. La autoestima es, claramente, la clave del éxito o del fracaso.
¿Cómo suele ser una persona que tiene baja autoestima?
Una persona con baja autoestima suele ser indecisa, pesimista, hipersensible a críticas, que desconfía de las propias capacidades y no quiere tomar decisiones por miedo a equivocarse. Suele tener una imagen distorsionada de sí mismo, se culpa y juzga duramente. Todo esto le produce un sentimiento de inferioridad y timidez a la hora de relacionarse con los demás. Desea excesivamente complacer a otros y tiene miedo de ser rechazado y abandonado.
La carencia de autoestima se relaciona con fenómenos mentales negativos como depresión y suicidio. Además, problemas sociales contemporáneos como abuso de drogas, embarazo precoz, fracaso escolar y delincuencia frecuentemente están asociados a niveles bajos de autoestima.
Pensando exclusivamente en la mujer, ¿su autoestima suele permanecer estable a lo largo de la vida o se encuentra vulnerable?
En primer lugar, es necesario tener en cuenta que la autoestima es un sentimiento que comienza a construirse a partir del momento en que nacemos y se desarrolla a lo largo de toda la vida de una persona. En este proceso, el entorno social y el medio ambiente ejercen su influencia, aumentando o disminuyendo la autoestima de una persona.
Situaciones adversas, entonces, pueden afectar lo emocional de una persona, principalmente si se encuentra sensible a ellas. Las mujeres, particularmente, pasamos por una serie de etapas y procesos que tienen consecuencias emocionales, directa o indirectamente.
La llegada de la pubertad, por ejemplo, acarrea problemas de autoestima porque su cuerpo experimenta multitud de cambios. Algunas chicas pueden sentirse incómodas con sus cuerpos en desarrollo o avergonzarse de ellos, mientras otras desearían desarrollarse más deprisa. Parte de estos sentimientos derivan de la demanda social actual, que impone padrones idealizados que sólo intentan decir lo que es feo o no en la mujer. La adolescente comienza a comparase con estos “modelos” y piensa que para ser aceptada por la sociedad debe ser así. Esta comparación termina afectando su autoestima.
El embarazo también acarrea innúmeras transformaciones, tanto físicas como hormonales, como hinchazón, alteraciones en el sueño y aumento de peso, que afectan lo emocional de una mujer. Generalmente, las gestantes se sienten menos atractivas, lo que disminuye su autoimagen y, consecuentemente, su autoestima.
Posteriormente, la menopausia, que da inicio al climaterio, produce alteraciones como instalación de procesos mórbidos (osteosporosis, hipertensión arterial, diabetes, cáncer de mama y de colon de útero), problemas estéticos (arrugas, obesidad abdominal) y el fin de su fase reproductora. Si la mujer ha fincado su autoestima exclusivamente en la capacidad de concebir y en la belleza de su cuerpo, se sentirá devaluada y no hallará sentido a su vida. Por esta época, también se da el conocido síndrome del nido vacío, marcado por la independencia de los hijos, lo cual es interpretado por las mujeres como el fin de su papel de madre.
Es indispensable que la mujer mantenga una autoestima elevada al enfrentar todas estas situaciones difíciles, porque así será capaz de visualizar la situación como algo que puede ser modificado por sus acciones, pudiendo superarlas o verlas como oportunidades.
¿Cómo podemos aumentar nuestra autoestima?
Algunos consejos prácticos para mejorar nuestra autoestima son:
• Apoyo de los familiares: quizás este sea un consejo más para quienes conviven con aquella persona que necesita aumentar su autoestima. Es imprescindible demostrarle aceptación, respeto, apoyo y atención. Es el momento para dejar a un lado las críticas y buscar mínimos detalles que puedan ser elogiados. Por otro lado, estudios demostraron que el tipo de comunicación que mejor desenvuelve la autoestima es aquel que destaca la persona y no el comportamiento; pensando en la mujer, la prioridad debe estar en la mujer, esposa y no en el comportamiento en sí. Por ejemplo, en lugar de decir “la comida está rica”, podría decir “tú comida está deliciosa”. Además de esto, abrazar, conversar y escuchar a una mujer también la hacen sentirse amada y, en consecuencia, aprenderá a amarse a sí misma.
• Premiarse por logros: además de las otras personas, tú también puedes premiarte por los logros alcanzados, por más pequeños que sean. Eso te hará sentir mejor.
• Conocerse: es importante que la mujer sepa anticipadamente cuáles serán los cambios que tendrá que enfrentar, que los acepte y se adapte a cada uno de ellos.
• Realizar actividad física: estudios afirman que mantener um programa de ejercicios y buenos hábitos de salud podría aumentar su sentimiento de valor propio.
• Valorizar aquellas cosas que hicimos bien: las experiencias pasadas, como lo que nos ha pasado, las relaciones que hemos tenido con los demás y las sensaciones que hemos experimentado, todo influye en nuestro carácter y por tanto en la imagen que tenemos de nosotros mismos. Es el momento de pensar en aquellas experiencias de éxito, y no focalizar todo en los errores y fracasos cometidos.
• Tolerarse los errores: todos tenemos defectos y cometemos errores, lo importante es cómo los enfrentamos. Si algo sale mal, aprende de tus errores y ten coraje para volver a intentarlo. Esto implica perdonarse y valorarse. Recuerda que para Dios eres muy valiosa, te creó a su imagen y semejanza. A pesar de nuestros errores, Dios está siempre para perdonar el corazón arrepentido.
Ellen de White es clara al afirmar que “el Señor se chasquea cuando su pueblo se tiene en estima demasiado baja. Desea que su heredad escogida se estime según el valor que él le ha atribuido” (El Deseado de todas las gentes, p. 621). “Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé”, declara el Señor en Isaías 43:4.
Por: Ivana Casali – Psicóloga


1 comentario para "Autoestima en la mujer"
muy hermoso este tema de la autoestima, nos ayuda mucho como mujer y como hijos de Dios.