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“ME EQUIVOQUÉ”


Sandra y el padre de su hijo no se entendían. Cuando el pequeño tenía dos años decidieron separarse. Para sacar el hogar adelante, esta joven madre dedicó mucho tiempo y energía al trabajo pero ese esfuerzo desmedido tuvo consecuencias dolorosas para ella y su hijo. Hoy con lágrimas en los ojos nos cuenta cómo aprendió una de las lecciones más difíciles: perdonarse a sí misma. #SoyUnAngelSoyNT

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